El Resto Bien es una comedia de situación andropáusica que sigue a Ariel, un hombre de 50 años en plena crisis existencial, atrapado entre las exigencias de su familia, su salud en declive y la absurda realidad de su vida cotidiana. Con cinco hijos de tres matrimonios diferentes, Ariel intenta equilibrar su presente con el peso de su pasado, mientras lidia con un hogar caótico donde su esposa Olga, sus hijos y hasta sus propios padres parecen desbordarlo.
El día de su cumpleaños, Ariel enfrenta una serie de eventos que lo llevan al límite: su esposa le regala un smoking para una ceremonia a la que se niega a asistir, su hijo mayor le roba el auto sin saber cómo cargar nafta, su hija preadolescente exige ser llevada al colegio porque teme a un compañero violento, y su médico le da la sentencia definitiva: tiene una hernia inguinal por la que no puede cargar más de tres kilos, el resto de su vida.
Entre visitas al gimnasio, suplementos vitamínicos, la búsqueda desesperada de tratamientos alternativos anti-age y un inesperado enfrentamiento con sus padres seniles—uno obsesionado con juicios ficticios y la otra paranoica con teorías de conspiración doméstica—, Ariel se da cuenta de que ha perdido el control de su propia vida. Para colmo, su hijo menor le sugiere que se haga una vasectomía, como si su destino de padre estuviera sellado para siempre. Su única aspiración es un pedazo de torta con dulce de leche el día de su cumpleaños, pero ni eso puede conseguir.
Una comedia aguda y ácida sobre el peso (literal y emocional) de la mediana edad, donde el desafío no es solo mantenerse en forma, sino sostener la vida que ha construido sin que lo aplaste en el intento.